InicioKits motor eléctrico bicicleta¿Qué kit de bicicleta eléctrica elegir?

Antes de instalar un kit para transformar una bicicleta en eléctrica hay que averiguar qué kit es el más adecuado a las necesidades de cada cliente. Aquí te damos todas las pistas para elegir tu kit de bicicleta eléctrica ideal.

Motor

Lo primero es decidir la potencia del motor. A la mayoría de nuestros clientes y clientas le recomendamos un motor de 250 W, más que suficiente para un uso por ciudad, por caminos no asfaltados en condiciones decentes, en trayectos en los que no haya desniveles exagerados y para una ayuda media. Es el motor que recomendamos al 95% de nuestros clientes: si actualmente puedes moverte en la bici, subir y bajar pero no quieres sudar, este es tu motor.

Para uso en terrenos más duros, si necesitas más asistencia —para hacer menor esfuerzo al pedalear—, o si tienes algún impedimento físico, podríamos aconsejarte uno de hasta 500 W. Raramente recomendamos motores más potentes.

Un motor de más potencia no siempre garantiza más velocidad. La mayoría de los kits alcanzan una velocidad máxima de 33 km/h. Así que, si deseas velocidades superiores, tendremos que acudir a kits especiales diseñados para alcanzarlas. Además, no hay que olvidar las cuestiones legales.

Para uso urbano puedes elegir indistintamente motor en la rueda delantera o trasera, mientras que para uso por caminos de tierra u off-road, es preferible el motor en la rueda trasera.

El motor central es el mejor en muchos aspectos: baja el centro de gravedad de la bici con lo que el conjunto resulta más equilibrado, incorpora sensor de par (aunque esto puede no ser siempre una ventaja, según gustos, como veremos más adelante), y además, el sensor de pedaleo y el controlador están en el propio motor, así que el kit lleva menos cableado y por ello resultan montajes más limpios y estéticos.

El motor central tiene también sus desventajas: la bici se queda con un solo plato, sólo se pueden montar las bielas que lleva el propio motor y, sobre todo, son más caros, así que lo recomendamos a ciclistas exigentes que están dispuestos a hacer una buena inversión en su bici.

Trabajando en un motor trasero

Trabajando en un motor trasero

Batería

La elección es sencilla: la capacidad de la batería determina la autonomía de la bicicleta: a mas amperios hora, más kilómetros. Además, hay que tener en cuenta la potencia del motor. Una batería de 9 amperios hora te permitirá hacer unos 60 kilómetros con un motor de 250 W y algo más de la mitad con un motor de 500 W.

Disponemos de baterías de hasta 30 Ah, pero es el elemento más caro de un kit, así que, si tu presupuesto es limitado, tendrás que ajustarte lo más posible a la autonomía que realmente necesites. Puedes leer esta entrada de nuestro blog, para aprender más sobre la autonomía de las bicis eléctricas.

Queda elegir la ubicación y forma de la batería y esto va al gusto del cliente y a lo que la bici permita: en una bolsa debajo del asiento, una botella en el cuadro, en un transportín… hay muchas posibilidades.

Sensor de par

El sensor de par —que va siempre en los montajes de motor central y es opcional en los kits del tipo smart de motor en la rueda trasera—  requiere algo de explicación:

Un sensor de pedaleo enciende el motor cuando los pedales giran. Un sensor de par activa el motor cuando la pedalada transmite fuerza a las ruedas. En una cuesta abajo con una marcha corta, se pedalea “en vacío”, los pedales no oponen resistencia porque el piñón gira a menor velocidad que las ruedas y no se transmite fuerza a la bicicleta. En este caso un sensor de pedaleo activaría el motor, pero un sensor de par no.

El sensor de par economiza batería —porque no activa el motor si no es necesario—, las sensaciones son más parecidas a las de una bicicleta convencional y la entrega de potencia del motor es más suave. La elección va a gusto del ciclista, pero no recomendaríamos el sensor de par a los más perezosos y sí a los que quieran hacer más deporte, mantener las sensaciones de las bicis sin motor y ahorrar batería.

Acelerador

Aunque es un elemento no homologado, se puede instalar un acelerador en tu bicicleta. Con el acelerador, la bici se comporta como una moto y puedes activar y acelerar el motor sin necesidad de pedalear. El acelerador es un gran consumidor de batería, porque puede mover la bicicleta sin la ayuda del esfuerzo del ciclista, así que nunca lo recomendamos, solamente si tienes algún impedimento físico o eres muy, muy vaguete.

Manetas de corte

Las manetas de corte sustituyen a las de freno de tu bici pero además de activar los frenos, cortan la ayuda del motor al accionarlas. Aunque la legislación obliga a instalarlas, tenemos que reconocer que la mayoría de las veces no lo hacemos, porque incrementan un poquito el precio de los kits —ya que suelen ser elementos opcionales—, y además porque la mayoría de nuestros clientes es reacio a sustituir sus viejas manetas.

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